sexta-feira, 5 de outubro de 2012

esa ráfaga

(...)

una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

(...)

Jorge Luis Borges.

Nenhum comentário:

Postar um comentário